Pienso, luego escribo...

Todavía sigo pensando de qué va este blog.

jueves, 10 de febrero de 2011

La aventura del... ¿saber?.


De todos es sabido (vosotros decid que si, aunque no sea el caso) el interés del ser humano desde tiempos inmemoriales (ahí va un término para la posteridad nunca usado) por avanzar en el conocimiento y experimentar nuevas sensaciones intelectuales de forma continuada.


Según la Wikipedia (desechar cualquier parecido con Wakapiquedia), "la sabiduría es una habilidad que se desarrolla con la aplicación de la inteligencia en la experiencia, obteniendo conclusiones que nos dan un mayor entendimiento, que a su vez nos capacitan para reflexionar, sacando conclusiones que nos dan discernimiento de la verdad, lo bueno y lo malo. La sabiduría y la moral se interrelacionan dando como resultado un individuo que actúa con buen juicio. Algunas veces se toma el concepto de sabiduría como una forma especialmente bien desarrollada de sentido común".


Tras leer el concepto de "sabiduría", sólo sé que no sé nada (¿a que os recuerdo a alguien?) y puedo prometer y prometo (¿a que ahora también?) que volveré sobre mis propias líneas para entenderme con esta "sabia" definición.

A todo esto, lo de tiempos inmemoriales... no se ha dicho nunca, ¿verdad?. Continuemos.


A medida que íbamos progresando, nuestra inteligencia inició su andadura hacia la selección (si, por fin somos campeones del mundo, disculpadme pero este vídeo me emociona) y comenzamos a diferenciar entre lo que podríamos aprovechar para nuestro propio provecho (¿repetitivo quizá?) y lo que únicamente no nos aportaría nada más que algún evitable dolor de cabeza sin rédito alguno.

Así con todo, en estos tiempos en los que vivimos a pesar de la crisis (debemos de haberla gustado porque no nos abandona, como el desod... ups, aquí aun no nos pagan por publicitar), en los cuales ya deberíamos de haber ampliado nuestro saber hasta límites insospechados (otro término no usado hasta ahora), nos permitimos jugar con el aprendizaje y abordamos temas tan sesudos e interesantes como el que nos ocupará ahora.


A ver, tiempos inmemoriales igual alguna vez se ha intentado decir, lo estoy comprobando. Sigamos, que en esto vamos juntos.

Advertí de esta noticia hace ya algún tiempo visionando el 20minutos.es. Si, ya sé que me nutro mucho de sus enlaces, pero es que la redacción de dicho diario trabaja para cambiar el mundo y ante eso...
He aquí el link en cuestión (al que nos referimos, no que lo cuestionemos, que la noticia está contrastada y no ha lugar a...) Gracias @CGT2009 por el término.



Pasen. Pasen y aprendan...

Un ¿estudio? de la Universidad de Cambridge ha demostrado que el saltamontes es el animal con los testículos más grandes. Supone el 14% de su peso corporal (con lo que si pesamos ambos, ya sabemos lo que pesa el ejemplar). Y digo ejemplar, porque teniendo unos atributos así, no se me ocurre otro adjetivo para catalogarle.
Esta especie, anteriormente llamada "asaltamontesdevenus" (más que saltamontes éste lo que era es un pájaro) debido al enorme tamaño testicular (que no ocular, aunque se te pondrían los ojos como platos si te detuvieras un poco a observarlo), abrevió su nombre a "saltamontes" posteriormente para simplificar.
La explicación, sencilla: "Porque me sale de los...".
Inapelable.
Ante tamaña (adecuadísimo término éste para la noticia) afirmación, he decidido que mejor no di"gó nada".

Podríamos entrar en diversas consideraciones que ahora inundan nuestra cabeza y alimentan nuestra curiosidad sobre el por qué de la medida de las patas traseras (por lo del espacio y tal...) para albergar (con "b", no confundir posiciones) tales atributos o la razón por la cual estos animales saltan un huevo, pero a lo que en realidad debería de llevarnos este tipo de estudios es a la siguiente cuestión:
¿Realmente sirven para algo estas investigaciones, sean universitarias o no? Sinceramante creo que, más allá de tocarles el tema central que nos ha ocupado a los sufridos artrópodos estudiados mucho, mucho, pues no...


Para uno que es apañado, si acaso para escribir este post que capitula aquí con el más firme deseo e intención de que os haya gustado un... (no, no pienso repetirme de nhuevo).

Por cierto, he de sincerarme con vosotr@s. Realmente no recuerdo con plena y completa exactitud la aparición o no del término "tiempos inmemoriales" en forma anterior a este post. Si ha aparecido lo haría desde "tiempos inmemoriales" y de eso, hace ya mucho tiempo. Tanto, tanto, que prácticamente no podría recordarlo.



martes, 1 de febrero de 2011

Trolls, trolas y otras maneras de tocarlas.

Cuando comenzó a tomar cuerpo la idea de crear un blog, solamente pensé en aquellos que me animaban animosamente a animarme a que lo hiciera (el blog, no confundamos, a lo otro ya me animo yo solo). Después de esto, ánimos no me faltaron. Y creé este mi blog Pienso, luego escribo, que también es el vuestro.

Entre unos y otras (si, ya sé, suena divertido) hicieron que me planteara seriamente dimitir (no, dimitir no es la palabra, que me salgo de tema) crear el blog, aunque si he de hacer honor a la verdad y ser fiel a mi principio de honestidad para con vosotros (y basta ya de topics, éstos sin el trending, que de eso ya se encarga nuestro cantante mas internacional) fue un bloguero el que me dio el empujón (anímico, quiero decir) definitivo e hizo me lanzara al vacío y sin paracaídas a esta aventura.


La idea, simple. Escribir como, cuando, sobre y para quien quisiera de cualquier tema para aquella o aquel que tuviera a bien leerlo.
La intención, mas simple aun. Buscar entretenimiento en el camino para encontrar a quien disfrutase mientras lo recorría.


¿Y quien fue el osado que osó empujarme definitivamente?.
Aquellos que me leeis, ciudadanos de Twitter y pobladores de Facebook, algunos con residencia en ambos sitios (que los hay de posibles entre ellos), probablemente no le conozcáis, es mas, me atrevería a decir que el nombre ni os suena. Personaje celoso de su vida privada, (no en vano nadie, absolutamente nadie, le conoce) esconde su identidad tras una careta y escribe en 20minutos.es. Os diré su nombre, aunque no es infundada la sospecha de que no es el real (aunque le guste el blanco, futbolísticamente hablando), si no uno ficticio el que ofrece a todos sus acólitos. Podéis encontrarlo en 20minutos.es, zona blogs y se hace llamar @elbecario. Ya os digo yo que hace unos post bastante monos.


A todo blog, siempre en función de sus lectores, le cuelgan (nunca mejor dicho en este mundo virtual que habitamos) en mayor o menor medida, unos esperados comments, a cada cual mas variopinto: los hay sesudos, ingeniosos, los hay tambien graciosos, inteligentes, serios, incluso enormes y acertados como el tweet de Bisbal sobre las pirámides, sosos... y hasta algunos que hablan sobre no sé que temas que nada tienen que ver con el post en cuestión.
Suelen ser todos de fieles lectores (o infieles, allá cada uno con su vida) que en masa, esperan su turno para participar con su opinión desinteresada (no digo que no pongan interés, me refiero a que no piden nada a cambio por ello).

Como hay un dicho que dice (redundante, ya lo sé) que es de mala educación no terminar todo el plato, uno se lee los post correspondientes y visiona los comments que le siguen. Y entre ellos, existen unos muy concretos a los que, a juzgar por sus buenas formas y mejores palabras, parece no les gusta lo expuesto en estos. Educados, eso si, si que son. Aunque es una educación un tanto especial. Tanto como ellos mismos, aquellos que los escriben. Son las opiniones de los llamados y siempre esperados trolls.


Es curioso el "modus operandis" de estos personajes. Al contrario que los demás, ellos ya tienen el comentario preparado antes de leer el post. Su linea argumental no suele variar mucho, cosa extraña, dado la inteligencia con la que suelen contar sus opiniones.
Si bien el mero hecho de adivinar de antemano (como va a ser si no) las aviesas intenciones de sus comentarios es notable, incluso antes de verlas, no por ello son menos leídas. Son, al fin y al cabo, la nota discordante y, ya se sabe... nada como hacer de una idea una protesta, para que te miren, aunque sea mal...

Otra obvia curiosidad (o curiosa obviedad, creo que aquí puede hacerse uso de ambas expresiones) es la predisposición que tienen estos seres para leer todo aquello que critican. De hecho son los mas fieles seguidores de los blogs que siguen. Lastima no les guste lo que leen. Dudo mucho que sepan deducir la diferencia existente entre leer por diversión y leer por aversión. Pueden ser términos parecidos en la forma, pero ya os aseguro que son totalmente distintos en su significado. Sobre todo por lo que significa para unos y otros leer por una razón u otra.


Es de agradecer el papel de los trolls en todo buen blog que se precie. Un blog digno de trollear (¿se dirá así?) suele ser un blog seguido. Seguido por trolls también, si. Lejos de molestar, he de reconocer que conozco a mas de un bloguero que se jacta de ello.
Aun así, es notorio el hecho de que un blog puede vivir sin ellos sin ningún tipo de problema, algo esto último complicado, cuando menos, en el caso contrario.


Os invito a que leáis a @elbecario (si, el de los posts monos). Él también tiene a sus trolls valorando a su manera los escritos que produce (y digo produce porque es lo mas parecido a George Lucas escribiendo que he encontrado). Y ya de paso, que sigáis a Trolly, su troll particular. Es un encantroll, menos cuando opina.

Fotografía tomada de El Blog de El Becario.

Dicen que no hay nada peor para un troll que el hecho de ignorarlo. Sinceramente, comienza a preocuparme la razón por la cual le he dedicado un post entero al tema.
Siguiendo el dicho aquel de "que hablen de uno, aunque sea mal, pero que hablen", invito a los trolls a que se acomoden en la linea de comments de mi blog. Eso si, espero que sean más sinceros para con lo que dicen, que lo que muestran hasta ahora donde los vi. No sé, puede que este tipo de argucias sean de mal ezcritor.


Lo que hace uno con tal de que lo lean.



Un buen bloguero es aquel que escribe única y exclusivamente para ti.















domingo, 23 de enero de 2011

Sobre lo mal que hablamos sin saber escribir.

Lei hace no mucho en 20minutos.es la noticia en la que se expresaba por parte de la Academia de la Lengua la intención de aplicar en una nueva edición de la Ortografía de la lengua una serie de cambios cuando menos interesantes y para tener en cuenta a la hora de pronunciarse a través de las letras.



Uno, que se jacta de no tener faltas de ortografía al escribir (faltaría más que las tuviera también al hablar), aunque de cuando en cuando se cuele alguna que otra palabra mal estructurada, que todo es posible en este mundo de Dios, ha de retornar a sus inicios lingüísticos para actualizarse (qué paradoja volver atrás para mejorar ahora) y poder así seguir utilizando de una manera acorde para con aquellos que se encargan de depurar nuestra lengua (la lengua española, idiomáticamente hablando quiero decir, no pensemos mal) y no quedarse anclado en el "creo que se escribe así".


Aunque es cierto que "sólo" el hecho de saltarse el "guión" establecido de vez en cuando, eso si, de manera premeditada que no alevosa, nos permitirá seguir llamando "y griega" a la ye y escribir en cursiva y sin tilde aquellas palabras que usaban "K" o "q" y ahora deben de utilizar "c".


Esperemos pues, que haya "quórum" y podamos entender que el ahora este viejo "ex lenguaje", pasa ahora a ser exlenguaje y que hasta palabras memorizadas como "truhán" pierden la tilde, que no el acento.



Una opción nada desdeñable y en ocasiones, hasta recomendable, sería escribir con el corazón más que con la cabeza, aunque pensándolo bien (y ahora lo hago con la cabeza y no con el corazón) si hay una manera predispuestísima para errar es escribir sintiendo y no pensando.

Nada mejor que ejercitar nuestro vocabulario ejerciendo el placer de leer. Si habéis llegado hasta aquí, vais por el buen camino.


jueves, 6 de enero de 2011


GRACIAS ABUELO.


No hace mucho tiempo, poquito antes de iniciar el camino que nos llevaba a terminar este año que ya se despidió de nosotros y a recibir al nuevo, el cual ya nos acompaña desde entonces, decidí mostrar a toda la gente por la que siento algo mas que el simple aprecio, lo que debe de ser la idea de un sentimiento que debiera residir en todos y cada uno de nosotros.

Lo llamé: "Adios 2009, hola 2010" y decía así:

"Se nos marcha un año mas, 2009. Siempre he dicho que cuando miramos hacia atrás, aparece ese sentimiento llamado nostalgia que hace que, por unos momentos, viajemos al mundo de los recuerdos y nos demos un paseo por él. Y ese mundo es un lugar que nos recibe sin condiciones, ni de lugar, ni de momento. Y no sabemos por qué extraña razón, la nostalgia se convierte en añoranza. Y crece en nosotros la sensación de que es cierto aquello de que cualquier tiempo pasado, siempre fue mejor...
Y mientras recordamos el pasado desde esa nostalgia y esperamos el futuro con ansiosa curiosidad, el presente demanda nuestra atención.
Recordad que el pasado nace del presente que hacemos día a día. No os olvidéis de él, dejad que de vez en cuando nos transmita esa alegría que todos sentimos cuando le visitamos. Pero disfrutad del día a día. Hacedlo con las mismas ganas y ansiedad con las que esperamos a nuestro futuro.
Y compartidlo. Compartidlo con todos. Con vuestra gente, con vuestros amigos, dejad que ellos también compartan con vosotros sus alegrías y sus penas, lo que les gusta y lo que no... Disfrutad de ello.
Y hagamos del presente el principal camino para tener un pasado que recordar que merezca la pena y la base de un futuro que seguro mejoraremos desde aquí y entre todos....
Se va el 2009. Hay muchas cosas de este y de otros años que me gusta recordar. Y seguiremos trabajando para hacer que lo que viene sea aun mejor.
Solo espero que lo hagamos entre todos".

Cuando escribía, pensaba que este era un pensamiento que seguro tendríamos todos escondido en algún lugar de nuestro interior, y que no vendría mal recordarlo, para despertarlo, pues parece que es éste un sentimiento acomodado y, a veces, hasta aletargado.

Y mientras unos se disponían a hacer propósito de enmienda y otros, no tenían duda, y ya estaban poniendo en práctica el compromiso personal de disfrutar de su día a día, alguien, cercano como ninguno, tomaba la penúltima curva de su vida y comenzaba a afrontar sus últimos día a día.

El abuelo hizo aquella noche, lo mismo que había hecho todas las noches de sus largos 86 años... se sentó en el borde de la cama, con la tranquilidad que da el saberse querido por los demás, se tumbó y se durmió...

Pero aquella mañana no fue igual que todas las mañanas de sus largos 86 años. Aquella mañana, la pereza de los años cumplidos, el cansancio del tiempo vivido, le hizo retrasar su hora de levantarse... y cuando fueron a despertarle, con su quietud nos dijo a todos: ¨No insistáis, ya no voy a levantarme, desde hoy buscadme en el mundo de los recuerdos, estaré ahí cada vez que penséis en mi, como siempre¨.

Y siguió durmiendo... y desde entonces, le recordamos con nostalgia, y la nostalgia se convierte en añoranza, y sentimos que es cierto aquello de que cualquier tiempo pasado, siempre fue mejor. Y día a día, le buscamos en el mundo de los recuerdos, en cualquier lugar y en cualquier momento, con las mismas ganas que cuando estábamos con él, convencidos de que la alegría que nos trae su recuerdo es gracias al intenso presente que nos ofreció. Y seguiremos buscando la alegría de su sonrisa y su cariño, su cercanía y compañía, su forma de ser, de ver la vida, su manera de querernos, los días de cole, las noches de verano en el barrio, las tardes de fútbol, su radio y su televisión, sus paseos por Leganes, su carácter, su día a día...

Se fue el 2009 y se fue el abuelo. Hay muchas cosas de este y otros años que me gusta recordar. Y seguiré haciendo lo mismo que hice siempre para seguir teniendo cosas de las que disfrutar.

Como cuando él estaba aquí.

Sólo espero que lo hagamos entre todos, contigo también, abuelo. Porque volveremos a visitarte en el mundo de los recuerdos. Porque recordando nuestro pasado contigo, seguiremos valorando nuestro presente y nos darás, con ello, el valor suficiente para seguir construyendo, nuestro día a día.

Aquel que una vez, también fue tuyo.

Postdata: Al contrario que en el post: "Abuelos, divino tesoro", esta entrada, si habla de mi. Pero también habla de todos aquellos y aquellas que en su día tuvieron que decir adiós a quien les dedicaba una sonrisa cada mañana al despertar. Abuelo, sabes que nos costará, pero de igual manera que tú nos mostrabas esa sonrisa sin condiciones, nosotros te mostraremos la nuestra cada vez que te visitemos en el mundo de los recuerdos.

No te preocupes si alguna vez nos ves llorar, seguro serán, lágrimas de alegría por volver a verte...

Gracias abuelo, por ayudarme a entender la razón por la cual, el cielo está lleno de estrellas.



lunes, 3 de enero de 2011

20 minutos para cambiar el mundo.

Tiempo prudencial el que he dejado pasar desde que el #nuevo20m inició su andadura allá por el 26 de noviembre de 2010 y el día de hoy en el que quiero opinar sobre las sensaciones que me produce el nuevo formato. Cuando digo anda"dura", no lo hago de forma casual y si causal. Lo hago refiriéndome a todas las dificultades que conlleva cualquier cambio por pequeño que sea, más aun éste, dadas las dimensiones del mismo. Me explico.


Todos y todas hemos escuchado alguna vez aquello de: "Es difícil llegar arriba, pero lo es mucho más mantenerse". Quizás no deberíamos quedarnos con el cambio en sí (a pesar de que será lo que nos acompañará diariamente, que para eso es un diario) sino con el por qué de ese cambio.


Desde que leo este "nuestro" diario (después explicaré lo de nuestro) 20 minutos ha estado siempre entre los más leídos en el online y de igual manera en el papel. En un "renovarse o morir", el periódico ha ido cambiando poco a poco manteniendo eso si, (doy fe cual notario, que para eso lo leo) su linea editorial y su manera amena, rápida y desenfadada de transmitir la noticia, sin perder un ápice de rigurosidad por ello.


Y digo poco a poco porque el "cambio" definitivo ha llegado con todo el cuidado del mundo (no, no me refiero al periódico, no) pero también con todas sus consecuencias.







Cambios concretos tales como la interacción del medio con las nuevas redes sociales, donde la noticia es capaz de llegar a todos y cada uno de nosotros casi en forma instantánea, la participación activísima y con ella el protagonismo cada vez más presente del usuario en ella, la independencia informativa que no sólo pregonan desde dentro, sino que además ponen en práctica con la posibilidad de acceder a diferentes medios online mediante links ofreciéndonos la variante de observar y absorber la noticia desde cualquier punto de vista, independientemente de la forma de pensar que tengan cada uno de los diarios hacia los que se nos deriva, dicen mucho de la pluralidad que se respira en esa redacción.





Lo que si nos habrá retraído, seguro, ha sido su cambio de imagen, que la ha habido, pero estoy seguro de que todos aquellos que leemos de manera más o menos asidua el diario y comprendemos su manera de moverse ya casi hemos olvidado el formato antiguo.


Personalmente y aprovechando el lugar que nos han ofrecido como usuarios, pienso que con el cambio va a mejorar si cabe, aun mas el diario. Que si bien es aun temprano para alabar o criticar de manera definitiva a la nueva criatura, no lo es para ir poniendo ideas sobre la mesa y aportar cosas que ayuden a que un medio de comunicación siga creciendo y no se pierda como ha sucedido recientemente con CNN+.

No hay que olvidar que al fin y al cabo, trabajan para nosotros y las ganas, ilusión y positividad de su labor se refleja cada día en lo que nos presentan.


Para todos aquellos suspicaces que piensen (o duden) si soy o no parte interesada en este periódico he de transmitirles que si.
Soy parte interesada en que cada día me ofrezcan lo mejor de si mismos, soy parte interesada en que me informen con el máximo rigor, soy parte interesada en que me entretengan, soy parte interesada, al fin y al cabo, en que 20minutos siga ofreciéndome lo que me ha estado ofreciendo desde aquel primer día en el que llegó a mis manos el primer periódico suyo en una estación cualquiera del suburbano de mi querido Madrid...


Soy simplemente, nada más (y nada menos...) que un usuario como otro cualquiera, "el usuario" para ellos, exactamente tal y como lo eres tú... (y es por esto por lo que catalogo al diario como "nuestro")...


Este ha sido un primer paso en la comunicación digital informativa, no sólo de la gente de 20minutos, lo ha sido en general.

Poco a poco (como ya han hecho ellos) se irán uniendo más medios a esta innovadora manera de informar.




La web se cataloga a sí misma como "El medio social" por excelencia. El tiempo les dará la razón (y no, ni me refiero a la revista ni al periódico de nuevo, pero es que entre tanto periodismo, solo puede salir periodismo).


De hecho, ya se lo está dando. Los datos del último EGM (no, no son las siglas de El Gran Medio, que bien podría ser refiriéndose a la prensa online) así lo demuestran.


Dedicadle un poquito de tiempo y dadle otro tanto de adaptación y seguro, saldremos ganando.


En definitiva, ¿qué son 20 minutos? Nada y todo a la vez. Nada que perder y todo por descubrir.

Que disfrutéis. Yo ya lo estoy haciendo.


¿Por dónde ha entrado usted? Por la puerta. ¿Sabe usted que no se puede pasar? He pasado. ¿Quién es usted? Periodista. Azorín.






























sábado, 2 de octubre de 2010

Verdades y mentiras de Internet.

Jamás imaginé la enorme cantidad de gente que puede llegar a haber dentro de un portátil. Cuando decidí comprarme el HP (no es un insulto, es la marca de mi laptop), para mi, Internet era "ese gran desconocido".
Una de las primeras cosas que hice fue buscar en Google (desde ahora San Google) la palabra Internet y claro, casi me quedo sin portátil.
Es como si, de repente, te planteas a ti mismo quien eres y comienzas a buscar en tu interior, esperando respuestas que aclaren la repentina laguna de dudas que se ha creado en torno a ti, y empiezas a ver senderos, amor, paz, dudas existenciales (qué gran término), sentimientos, negación, tu propia "luz" (algo muy recomendable para ver, ciertamente), la realización personal... y te introduces en una espiral de la que luego salir, es complicado.
Desde ese día, para mi portátil hay alguien que merece el apelativo de HP (y ahora esto sí que es un insulto), pero no me quiere decir quién es. Lo miraré en San Google más tarde.



Pero no sólo es sorprendente cuan de gente habita en un portátil. La ingente cantidad de sitios como Msn, redes sociales varias tales como Facebook, Twitter, MySpace, Tuenti, descargadores de correo electrónico, a saber, Outlook, Hotmail, Gmail, links, Chromes, Firefoxs, Explorers, blogs, sistemas operativos... hacen de la red de redes una fuente inagotable de información que se renueva día a día y en la que la única disyuntiva presente es saber diferenciar lo real de lo irreal, lo cierto de lo incierto, la verdad de la mentira... a través de "la ventana" de Windows (un poco redundante esto último, ¿verdad?... ¿o mentira?).


Al principio, todo lo que llegaba a mi desde "la ventana" era merecedor casi de reverencia, asombrado del poder de San Google (ya se sabe que ante un santo, una reverencia, es lo mínimo). El asunto es que, tras un tiempo ya demasiado prolongado en el ídem de asombro continuado, pensé (si, Pienso, luego escribo) que no era normal el hecho de decir amén (otra vez la religión) a todo lo que me llegaba.
Y decidí coger, a modo de comprobación, un correo al azar. Un correo que llevaba consigo el tan sugerente título de...: "Los beneficios del sexo".
He de reconocer que la elección del susodicho correo no fue del todo aleatoria aunque, si pretendemos ser fieles a la realidad, tampoco fue la también sugerente palabra "sexo", la que hizo me inclinase a fijarme en él (para todos aquellos de mente calenturienta que piensen lo mismo de la mía), aunque recordad que aquí estamos navegando (virtualmente hablando) en un mar de verdades... y mentiras también.
Y que conste que no soy contrario al sexo, más bien me atrae el sexo contrario, contrario al mio, no al que se pone en mi contra, que también existe.


Lo que realmente me atrajo del título fue la palabra "beneficio". No precisamente por la definición que la Real Academia Española le da a "beneficiar" en su acepción número trece (me ahorro rimas afines al tema que estamos tratando) no, sino por la que se refiere al hecho de conseguir un beneficio a cambio de trabajo. Y es que ver, oír, incluso intuir (que no es poco) dicha palabra en estos tiempos de crisis (y sigue sin soltarme), es cuando menos, digno de mención.
El mail comenzaba con una pregunta a la que seguían varios puntos. Adelante:

¿Sabías que se puede determinar si una persona es o no activa sexualmente por el aspecto de su piel?


He de confesar que imaginé se refería al sudor, porque aunque es cierto que no todo el que suda lo debe a una relación sexual recientísima, si que aquella persona que acaba de tenerla suele acabar sudando (no sé por qué esto me recuerda a algo sobre una pelota negra).


1. El sexo es un tratamiento de belleza. Pruebas científicas han comprobado que cuando la mujer tiene relaciones produce gran cantidad de estrógeno, lo que vuelve el pelo brillante y suave.


No creo en la hiperactividad de las guapas sexualmente hablando (que podría ser) ni en que las menos agraciadas (de aspecto quiero decir) practiquen un pseudocelibato, por lo menos, por iniciativa propia). Aun así, ya sabéis chicas, desechad cualquier tratamiento de belleza y horas interminables en el gymn haciendo ejercicio. El ejercicio al que hay que someterse es de otro tipo.


2.Hacer el amor reduce las posibilidades de sufrir dermatitis. El sudor producido limpia los poros y hace brillar tu piel.


¡El sudor! Sabía que aparecería. Pero... si el sudor limpia, ¿por qué ese afán de ducharse nada más terminar dejándote con el ¿repetimos? a punto de pronunciación? Aparte, ¿no era el pelo lo que brillaba?


3. Hacer el amor quema todas esas calorías que acumulas en esa cena romántica.


Gracias a Dios (la religión me persigue tambien). Porque si algo hay antes de ir a la cama a no dormir, son precisamente calorías.


4. El sexo es uno de los deportes más seguros. Fortalece y tonifica casi todos los músculos del cuerpo. Es más agradable que nadar veinte piscinas.


Que fortalece casi "todos" los músculos parece evidente y que es mas agradable que nadar veinte piscinas... creo que cualquier cosa es mas agradable que nadar veinte piscinas.


5. El sexo es una cura para la depresión. Libera endorfinas y crea un estado de euforia.


Si, algo había oído ya de que el sexo alegraba, si...


6. Mientras más sexo tengas más posibilidades de tener más.


Posibilidades de tener más no estoy seguro, pero de haberlo tenido... todas.


7. El sexo es el tranquilizante más seguro que existe.


Esto debe de referirse a aquellos casos en los que no hay dudas sobre posibles embarazos no deseados.


8. Besarse todos los días ayuda mediante la saliva a limpiar los dientes y disminuye la cantidad de ácido que causa el debilitamiento del esmalte.


Debe de haberse comprobado que la propia saliva no es válida, ha de ser con la de tu parteneur.


9. El sexo alivia los dolores de cabeza. Hacer el amor calma la tensión de las venas del cerebro.



¿Perdón? ¿Que la excusa del dolor de cabeza ha estado usándose desde tiempos inmemoriales para evitar practicar precisamente aquello que realmente lo atenúa?. Sólo pensarlo hace que comience a dolerme la cabeza. ¡Una solución quiero!


10. Hacer mucho el amor puede despejar una congestión nasal, ya que actúa como un antihistamínico natural. Ayuda a combatir el asma y las alergias de primavera.

Una bella pareja sentado un beso en el campo de trigo Foto de archivo - 5447697

Salimos ganando. Cambiamos alergias por alegrías.

Aprovecharemos esto ¡y el dolor de cabeza! para querernos si cabe, un poquito más, pues.

He tomado la determinación de no seguir al 100% (a este paso lo único que va a llegar al 100% va a ser el nivel de paro de este nuestro país) las directrices que seguía el dichoso correo y tratar con el mismo rasero a todo lo que me ofrezca mi HP (vuelvo a nombrar la marca de mi laptop, para susceptibles). Y es que como diría un amigo mio, virtual para más señas... "Javi, recuerda que Internet se compone sólo de momentos, que vienen y van, pero sólo eso..."
Estoy empezando a saber diferenciar entre lo que es real y e irreal en Internet. Creo me va a costar. Llevo intentando diferenciarlo en mi día a día desde que nací y aun tengo dudas (estas no son existenciales).


Y es que, indefectiblemente, cuando "la ventana" se abre hemos de estar dispuestos a encontrarnos con las verdades y mentiras de Internet, que las hay... casi tantas como en la vida real.

"Post"data: A día de hoy prefiero seguir sintiendo la "luz" que me llega a través de "la ventana" como algo impresionante.

(Gracias a Tere, mi compi de inglés por hacerme llegar el correo. Creo que es lo único cierto de este post que acabo con este punto).

viernes, 9 de julio de 2010

España, cita con la historia.



Quienes me conocen y hablan conmigo saben que desde que España comenzó su andadura en este (esperemos que nuestro) Mundial siempre pensé que no jugábamos un campeonato del mundo mas, sino que nos habíamos plantado en él, no sólo para disputarlo y disfrutarlo, sino para cambiar la historia.

Nuestra historia.

En el planeta fútbol existen muchos tópicos, muchas frases hechas, aplicables todos y todas siempre en función de la conveniencia de quien las usa, pero ciertas (si, ciertas) desde el mismo momento en el que hacen acto de presencia.
Luis Aragonés, el sabio de Hortaleza, (sabio de España desde la final de la Eurocopa), utilizó una, manida como todas, para hacerles ver a los nuestros que la experiencia de la que iban a formar parte cuando saltasen al Estadio Ernst Happel de Viena, (jamas podré olvidar ese nombre), dependía solamente de sus ganas y de sus convicciones para entrar de una vez por todas en esa historia que aun hoy seguimos escribiendo, diciéndoles: "Señores, las finales no se juegan, las finales se ganan. Decidan ustedes lo que quieren hacer".

De igual manera, todos los partidos, no digamos ya las finales y los propios campeonatos, se deciden por pequeños detalles que si bien cuando salen a relucir no son tenidos en cuenta como determinantes, si que asoman en la memoria cuando forman parte activa de la finalización de un trabajo de una manera definitiva.

Y nuestra selección comenzó el Mundial prácticamente como si de una final se tratase, con pequeños detalles. El primero de ellos, la derrota inesperada ante Suiza. Si bien la España seguidora (de la que soy parte integrante como todo españolito), no tardó en echarse las manos a la cabeza y los fantasmas y miedos del pasado comenzaron a hacer estragos en el optimismo instaurado a golpe de buen juego, para la España futbolística (la de nuestra selección) sirvió, no sólo para frenar la euforia con la que se llegó a Sudáfrica, sino para advertir que no iba a ser precisamente fácil cambiar algo con lo que generaciones anteriores ya habían sucumbido una y otra vez. Fue, efectivamente el primer pequeño detalle.

El hecho de que tras dos nuevos partidos (ante Honduras y Chile), no especialmente brillantes, aunque eso si, conservando el gusto por el toque de balón como seña de identidad inconfundible de los nuestros, se consiguiera el primer puesto del grupo, fue el segundo pequeño detalle de los que vamos poco a poco enumerando.

Pero creo que definitivamente, cuando se comenzó a creer realmente que había algo que nos llevaría a donde estamos ahora mismo, fue en el partido ante Paraguay. El penalty parado por Casillas (si antes nombrábamos a un sabio, aquí tenemos a un santo), el posterior a favor de los nuestros tan sólo medio minuto despues, con repetición y fallo por parte de Xabi Alonso y el gol de David Villa, el cual, para qué engañarnos, en otro campeonato no hubiera entrado, eran demasiadas casualidades como para no creer que teníamos el santo de cara (y ahora no me refiero a Casillas).


El hecho tambien de que el acceso a la final, (a nuestra historia), lo lográsemos ante Alemania, aquella ante la que conseguimos la Eurocopa, cierra la cuadratura del círculo (nueva frase hecha y van...), gol de furia incluido de un enorme Carles Puyol.

Mundial 2010: El camino de España hasta la final

Nuestra selección ha tenido que luchar contra un inicio dubitativo lleno de pesimismo que todos los que ahora vibramos con lo conseguido nos encargamos de alimentar.
Ha tenido que luchar contra una forma física que, hasta ahora, si ha dado que hablar ha sido por su ausencia mas que por su fortaleza (si, las lesiones les llegaron a todos casi al final de la temporada y la recuperación la han tenido que hacer mientras buscábamos un sueño).
Ha tenido que luchar contra su propio pasado, contra sus miedos (si, ya sé que me repito, pero es que uno es muy miedica, que le vamos a hacer), y contra su propio juego, aquel que maravilló al mundo en Innsbruck y que tan difícilmente podremos repetir en su máxima expresión (otra frase manida, ésta no tan futbolística).

Pero finalmente nos han puesto donde jamas estuvimos. En la final de un Mundial.

Tengo 34 años y he visto marcharse a toda una generación sin vivir esto. Gente que influyó, en mi y en muchos de vosotros para que sintieramos el fútbol como una manera de expresarnos, de liberarnos, de olvidar problemas, de sentir unión, compañerismo, de compartir sentimientos de alegría y de tristeza, de relacionarse con los demás, de respetar... en definitiva, toda una forma de vivir. Un trocito de este Mundial, pase lo que pase, es tambien suyo. Por derecho.
Los que hemos (y tambien me incluyo aquí) pasado nuestra vida jugando a ese fútbol que no se ve en las televisiones, vivido tantos madrugones para poder salir tras un balón a las ocho de la mañana de cualquier frio invierno o a las cuatro de la tarde de cualquier verano abrasador, soportado lesiones innecesarias, visto como nuestros padres han dejado todo para que pudieramos hacer lo que siempre nos gustó, ahora, justamente ahora, entendemos todo.

El fútbol no entiende de condiciones, ni de razas, ni de creencias. Sólo entiende de fútbol y por eso le respetamos.
Ha llegado el momento. Nuestro momento. La historia nos ha dejado un hueco y no podemos desaprovecharlo. No vamos a desaprovecharlo.

Por la furia española de los Camacho, Rincón y Santillana, por aquel gol anulado a Michel ante Brasil, por el fallo de Zubizarreta ante Nigeria, por el de Julito Salinas ante Italia, por las lagrimas de Eloy Olalla tras fallar aquel penalty, por el gol de Platini a Arconada, por el 12-1 a Malta, por Miguel Muñoz, por el codazo de Tassotti a Luis Enrique, por lo de Corea, por tantas y tantas desilusiones, tantas noches sin cenar, por esos nudos en la garganta, por esa rabia contenida, por tantos dias de fútbol buscando lo que parecía un imposible.

Esto no se nos puede escapar. No se nos va a escapar. Porque tenemos una cita con la historia. Con nuestra historia.


He querido escribir esto antes de que jugáramos la final. Escribirlo tras ganar el Mundial sería muy ventajista. Hacerlo tras perderlo, demasiado duro. Independientemente de lo que hicieramos, probablemente no hubiera podido hacerlo. Para bien o para mal, seguro estaré llorando (os dije que era sentimental, ah no, dije miedica, bueno pues sentimental tambien).

La grandeza de este deporte hace que no sepa si ganareis el domingo ante Holanda. Hace que no sepa si podreis escribir con letras de oro nuestra propia historia o no. Pero hay una cosa de la que si estoy seguro. De que podeis hacerlo. De que lo vais a intentar con todas vuestras fuerzas.
De que vais a dejaros todo por un pais que os sigue sin condiciones. Y de que hareis que nos sintamos orgullosos de nuestra selección. De La Roja. Orgullosos de España.


Vamos chavales. Juntos ganaremos el Mundial. Juntos cambiaremos la historia.


¡Podemos!.


La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante.
Paulo Coelho.